El Telescopio Espacial James Webb captura la Nebulosa del León

10 de agosto de 2026 at 22:41
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El Telescopio Espacial James Webb de la NASA, la ESA y la CSA ha capturado imágenes inéditas y de alta resolución de NGC 2392, conocida popularmente como la Nebulosa del León. Operando a través de las llanuras estelares del espacio, Webb utiliza sus capacidades infrarrojas avanzadas —específicamente la NIRCam (Cámara de Infrarrojo Cercano) y el MIRI (Instrumento de Infrarrojo Medio)— para revelar detalles complejos de grumos de polvo y gas ionizado que los observatorios anteriores no podían resolver por completo.

Comparación de las observaciones de Webb y Hubble

El Telescopio Espacial Hubble de la NASA y la ESA observó previamente esta nebulosa planetaria en el año 2000, capturando el objetivo con forma de rostro de león en luz visible para revelar características como la melena difusa en forma de cometa. Si bien la vista estructural general de Webb en luz infrarroja parece inicialmente similar a las imágenes históricas en luz visible del Hubble, el telescopio avanzado destaca grumos densos de polvo y un velo difuso de gas ionizado. Esta sofisticada visión infrarroja permite a los astrónomos atravesar el material cósmico y estudiar la mecánica subyacente del sistema estelar moribundo.

El motor que impulsa la Nebulosa del León

Han pasado varios miles de años para que esta masiva acumulación de gas y polvo adopte su configuración actual, y los componentes de la nebulosa continúan experimentando transformaciones activas. La fuente que impulsa estos cambios estructurales constantes es una enana blanca central, que actúa como los restos de una estrella moribunda. Aunque visualmente se asemeja a la nariz redonda del león, la intensa energía que irradia la enana blanca central alimenta las complejas redes de anillos y capas. Además, los grumos compactos de polvo sobreviven a la intensa radiación del núcleo estelar, protegiendo el material detrás de ellos y formando las distintivas colas cometarias que componen la melena del león.

Evolución futura de NGC 2392

Las detalladas imágenes de Webb congelan eficazmente esta nebulosa planetaria en el tiempo, pero los efectos tumultuosos de la muerte estelar continúan sin cesar. NGC 2392 cambiará persistentemente a medida que su gas y polvo migren desde el núcleo central hacia el vacío circundante. Los astrónomos estiman que este león cósmico eventualmente se disipará en aproximadamente 10.000 años, lo que marca una vida notablemente corta dentro de los parámetros temporales de la astronomía.