La columnista de The Guardian Emma Beddington explora la creciente tendencia de las relaciones entre humanos y aves, contrastando la naturaleza esquiva de los inteligentes córvidos con su propia y única compañera paloma, distante y arisca, Susan.
El atractivo del hermano cuervo
La escritora Emma Beddington reflexiona sobre el fenómeno moderno de entablar vínculos con córvidos, celebrado a menudo en el rincón en línea CrowTok. Figuras como la periodista del Washington Post Caitlin Gibson han documentado famosamente sus relaciones con aves inteligentes como Cormac, un cuervo pescador. Históricamente, figuras literarias notables también disfrutaron de la compañía aviar, entre ellas Charles Dickens y su cuervo mascota Grip, junto con Truman Capote y su cuervo Lola. Los córvidos son ampliamente reconocidos por sus avanzadas capacidades cognitivas, que incluyen la resolución de problemas, el uso de herramientas y complejas interacciones sociales.
La vida con una amiga paloma distante
A pesar de ofrecer cacahuetes sin cáscara, Beddington señala su incapacidad constante para atraer a un compañero córvido. En su lugar, su realidad aviar consiste en Susan, una misteriosa paloma blanca con anilla que llegó hace tres años. Evitando las pajareras hechas a medida, Susan mantiene un límite estricto, exigiendo comida especializada comprada en un establecimiento agrícola mientras observa a la columnista con recelo. Aunque poco convencional y muy alejada del contenido viral de las redes sociales, esta dinámica destaca una forma más silenciosa y distante de coexistencia entre humanos y animales.
Vínculos aviares históricos y culturales
La fascinación por las conexiones entre humanos y aves abarca generaciones, cruzando la historia literaria y las plataformas digitales modernas. Desde los grajos que realizan tareas en el parque temático Puy du Fou hasta los observadores de aves cotidianos que intentan hacerse amigos de la fauna local, la curiosidad humana sobre la inteligencia aviar sigue intacta, incluso cuando los sujetos plumíferos demuestran ser totalmente indiferentes.



