Paramount Skydance ha conseguido oficialmente el visto bueno de 68 países en todo el mundo para su gigantesca adquisición de Warner Bros. Discovery valorada en 111 mil millones de dólares. Tras las aprobaciones de la Unión Europea, el Departamento de Justicia de EE. UU. y el gobierno de México, el único obstáculo restante para concretar la megafusión es una demanda antimonopolio presentada por 12 fiscales generales estatales.
El creciente costo financiero de las demoras
Mientras que los reguladores internacionales han respaldado de forma abrumadora la transacción por considerarla favorable para la competencia, un desafío legal encabezado por California ha frenado los plazos. Las empresas acordaron posponer el cierre hasta cinco días después de un fallo judicial o hasta el 1 de junio de 2027. Según los términos del acuerdo, si la fusión no se concreta después del 30 de septiembre, se activará una tarifa progresiva que exigirá a Paramount pagar a los accionistas de WBD 25 centavos por acción cada trimestre, lo que equivale a unos 7 millones de dólares al día.
Consenso global frente a los obstáculos internos
El director ejecutivo de Paramount, David Ellison, destacó que cerca de 70 jurisdicciones concluyeron de manera independiente que la operación beneficia al mercado laboral y a los consumidores. A pesar de este consenso, el litigio ha dividido a los sindicatos de Hollywood, con posturas que van desde la exigencia de un bloqueo total por parte del Writers Guild of America hasta llamados a la negociación. Además, Larry Ellison y su fideicomiso han garantizado una tarifa de rescisión regulatoria de 7 mil millones de dólares junto con 45.72 mil millones de dólares del valor de la fusión.
Perspectivas y repercusiones en la industria
Ante la amenaza de un juicio prolongado, Paramount advierte que los retrasos imponen costos financieros innecesarios y perturban las operaciones comerciales. Con figuras políticas como el gobernador Gavin Newsom presionando discretamente por un acuerdo, Paramount se mantiene abierta a concesiones constructivas. Sin embargo, si los fiscales generales no se sientan a negociar, las crecientes tarifas diarias seguirán inflando el precio final de la transacción de medios más grande de la década.



