Un nuevo estudio aclara cómo el estilo de vida afecta el riesgo de demencia

10 de agosto de 2026 at 22:31
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Un reciente estudio exhaustivo publicado en The Journal of Prevention of Alzheimer’s Disease revela que los hábitos de vida y los factores de riesgo modificables inciden directamente en mecanismos cerebrales específicos, lo que ofrece nuevas perspectivas sobre cómo las personas pueden proteger su salud cognitiva. Investigadores de la Universidad de Lund, basándose en el estudio sueco BioFINDER-2, hicieron un seguimiento a casi 500 adultos cognitivamente sanos durante un promedio de unos cuatro años para registrar diversos tipos de cambios cerebrales a lo largo del tiempo.

Los factores de riesgo modificables impulsan el daño cerebral vascular

La investigación demuestra que los factores de riesgo cotidianos comúnmente asociados con la prevención del Alzheimer —como la presión arterial alta, el colesterol alto, el tabaquismo y las enfermedades cardíacas— están fuertemente vinculados a un daño cerebral vascular más rápido. Los investigadores descubrieron que estos hábitos modificables no aceleran directamente la acumulación de amiloide o tau. En su lugar, controlar la presión arterial y el colesterol protege activamente los pequeños vasos sanguíneos del cerebro, los cuales representan un factor determinante en la pérdida de memoria y la demencia.

Genética y acumulación de amiloide

Si bien las elecciones de estilo de vida influyen fuertemente en la salud vascular, el estudio encontró que la acumulación de amiloide —la patología característica típicamente asociada con la enfermedad de Alzheimer— es impulsada principalmente por la genética. Portar al menos una copia de la variante genética APOE ε4 sirve como el predictor más potente de una acumulación más rápida de amiloide. Sin embargo, la diabetes emergió como un factor de estilo de vida destacado vinculado a una acumulación acelerada de amiloide, lo que pone de relieve las complejas interacciones biológicas entre la resistencia a la insulina y el procesamiento de proteínas en el cerebro.

Conclusiones prácticas para la salud cerebral a largo plazo

Los expertos enfatizan que se estima que aproximadamente el 45% de los casos de demencia se deben a factores de riesgo potencialmente modificables. Sebastian Palmqvist, profesor titular de neurología en la Universidad de Lund y médico titular de la Clínica de Memoria del Hospital Universitario de Skåne, señaló que comprender cómo los factores de riesgo individuales afectan los mecanismos subyacentes de la enfermedad ayuda a clarificar las estrategias preventivas. Si bien el estilo de vida por sí solo no puede alterar el estado del gen APOE ε4 de una persona, mantener la salud cardiovascular y controlar el azúcar en sangre proporcionan un enfoque respaldado por la evidencia para reducir la sobrecarga neurológica general.