¿Está realmente vacío el espacio? Una estrella magnética resuelve un misterio de 90 años

15 de agosto de 2026 at 00:00
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Astrónomos que estudian la estrella muerta ultramagnética 1E 1547-5408 han descubierto la evidencia más sólida hasta la fecha de la birrefringencia del vacío, un fenómeno cuántico predicho hace 90 años. Utilizando datos del observatorio IXPE de la NASA y radiotelescopios internacionales recopilados entre marzo y abril de 2025, los investigadores confirmaron que los campos magnéticos extremos pueden alterar las propiedades del vacío, haciendo que el espacio vacío actúe como un prisma.

Explorando el tejido cuántico de la realidad

El espacio vacío dista mucho de ser una verdadera nada. Según los trabajos teóricos propuestos en 1936 por los físicos alemanes Werner Heisenberg y Hans Euler, el vacío es un mar bullicioso de partículas virtuales —electrones y positrones— que parpadean dentro y fuera de la existencia. Aunque invisibles en circunstancias normales, estas fluctuaciones subatómicas pueden verse influenciadas por inmensas fuerzas magnéticas. La investigadora principal Rachael Stewart, estudiante de posgrado en la Universidad George Washington, señaló que estas observaciones proporcionan pistas increíbles sobre la naturaleza de la realidad.

El poder de los magnetares como laboratorios cósmicos

Dado que generar campos magnéticos tan potentes en la Tierra sigue siendo imposible, los científicos dependen de los magnetares, los restos densos del tamaño de una ciudad de estrellas masivas que albergan los campos magnéticos más potentes del universo. El coautor Marcus Lower, de la Universidad de Tecnología de Swinburne, destacó que la naturaleza nos proporciona estos laboratorios celestiales para probar la física bajo condiciones imposibles de replicar. Entre marzo y abril de 2025, el equipo de investigación dedicó más de 140 horas de observaciones coordinadas dirigidas a 1E 1547-5408, un magnetar que gira una vez cada dos segundos.

Mediciones de polarización sin precedentes

El gran avance se produjo cuando el explorador de polarimetría de rayos X IXPE de la NASA, junto con el instrumento NICER en la Estación Espacial Internacional y el radiotelescopio australiano Murriyang, detectaron rayos X con una polarización casi tres veces mayor que la predicha por los modelos estándar. El coautor Fernando Camilo, quien ha estudiado el astro desde 2007, expresó su asombro ante el hecho de que décadas de seguimiento ayudaran a validar una curiosa predicción de la mecánica cuántica. Publicado el 5 de agosto en la revista Nature, el estudio demuestra que nuestras teorías físicas fundamentales siguen siendo totalmente válidas.