En un movimiento estratégico que refleja una tendencia más amplia en la industria, Cipher Digital —antes conocida como Cipher Mining— ha vendido aproximadamente 471 BTC para financiar su agresiva transición hacia la inteligencia artificial y la infraestructura de computación de alto rendimiento (HPC). Esta importante liquidación de activos deja a la empresa con 646 BTC, valorados en unos 37,8 millones de dólares, muy por debajo de los 1.433 BTC que poseía a finales de 2025.
Rebranding y un enorme pipeline de infraestructura
Formalizando su cambio de rumbo, la compañía pasó a llamarse Cipher Digital el 20 de febrero de 2026. Aunque mantiene operaciones mineras limitadas en una instalación de 207 MW en Odessa, Texas, el resto de sus centros se están adaptando para cargas de trabajo de IA. Cipher Digital está desarrollando un pipeline de capacidad total de 4,2 GW, con más de 600 MW en instalaciones HPC bajo consideración. Para respaldar estas operaciones, ha firmado contratos a largo plazo de 10 a 15 años con gigantes como Amazon Web Services y Google, generando una cartera de ingresos contratados superior a los 11.000 millones de dólares.
Contexto de mercado y la lógica económica detrás de la apuesta
La transición se sustenta en las necesidades compartidas de ambos sectores: electricidad barata e infraestructura eléctrica robusta que los mineros tardaron años en asegurar, y que ahora se adaptan perfectamente para alimentar densos clústeres de GPU. Mientras tanto, el precio de Bitcoin (BTC) se sitúa en torno a los 63.121,10 dólares dentro de las bandas de Bollinger, con presiones bajistas reflejadas en un cruce de la muerte del MACD en -329,36 y un RSI neutral de 39,38. Para los inversores cripto, cambiar activos digitales volátiles por infraestructura física con flujos de caja garantizados representa una sólida cobertura a largo plazo.



