Las fuerzas ucranianas han golpeado con éxito el crítico Centro de Cohetes y Espacio Progress, situado en la región rusa de Samara, utilizando misiles de crucero de fabricación nacional Flamingo. El presidente de Ucrania, Volodymyr Zelenskyy, confirmó la operación de largo alcance este sábado, calificándola como un gran logro para mermar las capacidades militares y aeroespaciales de Moscú.
Objetivo en la infraestructura aeroespacial estratégica
Situada a unos 900 kilómetros de la frontera ucraniana, la planta es un pilar fundamental del aparato militar y espacial ruso. Bajo la corporación estatal Roscosmos, el Centro Progress es el principal fabricante de los cohetes Soyuz-2 y los más nuevos Soyuz-5, además de construir satélites militares. El gobernador de Samara, Vyacheslav Fedorishchev, y las autoridades locales confirmaron daños localizados en instalaciones industriales.
Ampliación de la campaña de ataques a larga distancia
El ataque contra Samara formó parte de una oleada coordinada de operaciones que también alcanzó el aeródromo militar de Savasleyka en la región de Nizhni Nóvgorod y una planta petrolera en Ust-Luga, en la región de Leningrado. Volodymyr Zelenskyy enfatizó que estas acciones buscan disminuir de forma sistemática el potencial bélico de Rusia.
Implicaciones para el programa espacial ruso
Los analistas de defensa señalan que cualquier interrupción prolongada en la producción de los cohetes Soyuz-2 podría paralizar gravemente los programas espaciales rusos. Con una demanda que ya supera la capacidad de fabricación, el ataque resalta el creciente alcance tecnológico de la industria de defensa ucraniana.



