Árboles gigantes desafían teoría científica de décadas

10 de agosto de 2026 at 22:41
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Un equipo colaborativo de investigadores de la Universidad de Exeter y la Universidad de Cardiff publicó hallazgos revolucionarios en la revista académica Science el 2 de julio de 2026, revelando que los árboles tropicales más altos del mundo han desarrollado mecanismos sofisticados para superar las limitaciones fisiológicas relacionadas con la altura, lo que derriba por completo una teoría científica de décadas sobre el crecimiento de los árboles y su vulnerabilidad a la sequía.

Superación de limitaciones hidráulicas a alturas extremas

Durante décadas, los científicos creyeron que la altura perjudicaba inherentemente a los árboles más altos del mundo. Los investigadores teorizaban que, a medida que el agua viajaba más lejos desde las raíces hasta las hojas, la distancia física creaba un cuello de botella insuperable. Debido a que los árboles carecen de un corazón o de una bomba mecánica, dependen enteramente de vasos microscópicos donde la evaporación de la humedad tira del agua hacia arriba desde las raíces. Los científicos asumían previamente que alcanzar alturas superiores a los 230 pies (70 metros) crearía una presión baja extrema, lo que limitaría gravemente la fotosíntesis y dejaría a los gigantes del dosel peligrosamente vulnerables a las condiciones de sequía.

Detalles del estudio en el dosel de Borneo Malayo

Para investigar cómo las plantas con flores más altas de la Tierra manejan dimensiones tan extremas, los investigadores llevaron a cabo un trabajo de campo riguroso estudiando árboles dipterocarpáceos en las selvas tropicales de Borneo Malayo. El equipo midió rasgos vitales de transporte de agua en especímenes que abarcaban desde los 23 hasta los 233 pies (de 7 a 71 metros) de altura. De manera crucial, los científicos rastrearon las tasas de crecimiento de los troncos antes, durante y después del intenso periodo de sequía de El Niño de 2023-2024 para evaluar la resiliencia en el mundo real bajo un estrés hídrico severo.

Adaptaciones que mantienen prósperos a los gigantes del bosque

El estudio descubrió que los árboles más altos compensan activamente su escala masiva mediante notables adaptaciones biológicas. Los vasos conductores de agua se vuelven sistemáticamente más anchos cerca del suelo, lo que facilita un transporte de fluidos más fluido a través del tronco. Además, las hojas del dosel se han adaptado para tolerar niveles significativamente mayores de estrés hídrico antes de marchitarse. La profesora Lucy Rowland, de la Universidad de Exeter, señaló que estas intrincadas adaptaciones vasculares mantienen el agua en estado líquido incluso bajo presiones extremadamente bajas. En consecuencia, los datos demostraron que los árboles más altos no experimentaron ninguna pérdida de crecimiento relacionada con la altura durante la sequía de El Niño en comparación con los especímenes más pequeños.

Implicaciones climáticas globales y almacenamiento de carbono

Estos hallazgos tienen profundas implicaciones para la ciencia climática global y el ciclo del carbono. Según Paulo Bittencourt, de la Universidad de Cardiff, el 1% de los árboles más altos almacena más de la mitad de todo el carbono aéreo en los bosques, actuando como reservas vitales de carbono a largo plazo que retienen este elemento durante décadas o siglos. La coautora Palasiah Jotan espera que estas perspectivas fortalezcan las iniciativas de conservación en curso para proteger las selvas tropicales de Borneo, enfatizando que, aunque los árboles gigantes son notablemente resilientes a la sequía, salvaguardar estos majestuosos ecosistemas sigue siendo fundamental para la biodiversidad global y la estabilidad climática.